martes, 27 de enero de 2009

Extrañar:
Es ese sentimiento que entendemos por «nostalgia» la añoranza de un bien que se tuvo y que se perdió irremediablemente, o que se quiso tener y nunca se tuvo.
Es una especie de sentimiento a medias, una especie de deseo que no tuvo derecho a ser o que, aunque se reconoce como imposible, en el fondo no se deja de desear.
Se ve, pues, que la nostalgia ata el amor. Si el nostálgico dejara de añorar su imposible, podría concentrarse y tender con vigor hacia lo posible. O si dejara de considerarlo imposible, lucharía por realmente conseguirlo.Pero, puesto a medio camino, ni suelta ni se suelta.
En la práctica, tal añoranza se petrifica en una fijación del corazón a una fantasía, a una irrealidad que no permite amar, valorar, agradecer y mejorar la realidad.
Saber extrañar, pues, es tomar oportuna distancia del inventario presente. Es una forma de rebeldía constructiva.
Extrañar es declarar que el futuro no puede ser inferior al pasado. Es un ejercicio positivo de la memoria al servicio de la justicia, por el cual no se quiere dejar impune ninguna sangre, ni vacía ninguna esperanza, ni estéril ningún sueño

Extrañar es tener memoria y no olvidar tan facilmente, es añorar algo o a alguien.

Yo quisiera que supieras cuanto extraño tu presencia aquí,
y no puedo no me atrevo, es que si te veo no se qué decir.
Por qué? Por qué? Por qué? Por qué?
Quiero volar contigo por el cielo. Te daré mi amor solo a ti
Quiero volar.
Yo te atrapo, tu me atrapas para siempre.
Lo que quieras puedes pedirme lo sabrás, lo se solo es cuestión de tiempo.
Yo te esperaré y no te dejaré.

Y cómo duele que estés tan lejos
Durmiendo aqui en la misma cama;
Cómo duele tanta distancia,
Aunque te escucho respirar
Y estás a cientos de kilómetros

Y duele quererte tanto
,
Fingir que todo está perfecto
Mientras duele gastar la vida
Tratando de localizar
Lo que hace tiempo se perdió...